domingo, 17 de julio de 2011

Navegar a ciegas

¿Os habéis preguntado alguna vez si una persona ciega podría practicar algún deporte acuático? ¿Habéis tenido alguna vez la curiosidad de saber si los ciegos podrían navegar, y cómo podrían hacerlo? Pues lo cierto es que sí, sí podemos. Obviamente, como en todo, necesitamos tener nuestras adaptaciones para poder hacerlo, pero con apoyo sí se puede, y ahora mismo os lo voy a explicar.
El pasado domingo, un grupo de afiliados a la ONCE (Organización Nacional de Ciegos Españoles), tuvimos la oportunidad de practicar, durante todo un día, diversas actividades como piragüismo o windsurf. Todo comenzó con un proyecto que surgió de la mano de los profesionales de Watersports Mallorca, quienes deseaban salir de la rutina de trabajo de siempre y hacer algo diferente. Así, se dieron cuenta de que no existía una escuela especializada en enseñar a navegar a personas invidentes, por lo que pusieron en marcha un nuevo proyecto. Para ello, se pusieron a recavar información, hasta que dieron con Xavier Mandicó, deportista invidente, también fisioterapeuta y gerente de la Federación Catalana de Deportes para Ciegos, quien ha diseñado un método de aprendizaje para que las personas ciegas puedan navegar. Tras establecer contacto con él, los profesionales de la escuela comenzaron a experimentar con dos compañeros invidentes, para saber de qué forma podían enseñarnos a nosotros, pues para nosotros y para ellos se trataba de una situación totalmente nueva, ya que ellos necesitaban aprender de qué forma debían enseñarnos, y nosotros debíamos aprender a navegar sin el sentido de la vista, desarrollandno todos los otros.
Y, ¿en qué se basa el método de Xavier Mandicó? La persona ciega debe estar en permanente comunicación, mediante emisora de radio (ésta es condición indispensable), con otra persona que le hará de guía. Así, Xavier, mediante el sistema de emisora aquapaq, con una cobertura de hasta seis kilómetros, está en permanente comunicación con la persona que durante el tiempo que esté en el agua serán sus ojos. Según él explica, hay tres cosas fundamentales que deben tenerse en cuenta para poder navegar. En primer lugar, es fundamental contar con un buen material. En segundo lugar, el ciego ha de tener un buen conocimiento del entorno en el que se encuentra. Así, antes de echarse a la mar, el deportista invidente deberá crear un mapa de situación que sea su referencia. Deberá saber en todo momento dónde están las zonas acotadas, dónde están los bañistas, dónde hay otros deportistas, hacia qué dirección va el viento y por dónde le llegan las olas. Las olas, según explica Xavier, dan una información importantísima. “Existen referencias no visibles, pero sí perceptibles”, afirma.
El tercer aspecto fundamental a tener en cuenta, señala Xavier, es una comunicación óptima. Así, la confianza en el guía es vital, y la comunión entre éste y el deportista invidente ha de ser total y absoluta.
En resumen, que como falle el sistema de comunicación y la confianza del deportista en su guía, según mi opinión, ya falla todo.
Así pues, el domingo pasado tuvimos la oportunidad de conocer algunos de los secretos de la navegación marítima. Naturalmente, en un día no puede aprenderse todo. Aprender una actividad como ésta requiere mucho más tiempo y paciencia. He de decir que a mí el mar me encanta, pero lo cierto es que ya voy bastante liada y no tengo tiempo para hacer más cosas, pero tengo claro que, enseguida que pueda sacar algo de tiempo, lo invertiré en aprender a navegar.

Taxista empuja a una pasajera en silla de ruedas fuera del vehículo

Esta entrada va más bien dirigida a todos aquellos que lean el blog desde Mallorca.
Me han llegado noticias de que el taxista número 43, propietario de un vehículo adaptado para pasajeros en silla de ruedas, protagonizó ayer un episodio bastante lamentable. El susodicho empujó para fuera del coche a una clienta que había solicitado los servicios de este tipo de taxis. Todo fue porque este individuo había ido a esperarla algo más lejos de la puerta del lugar que se le había indicado. Cuando finalmente la clienta subió al vehículo, ésta le dijo al taxista que él tenía que haber ido a buscarla a la puerta de su domicilio. Como el taxímetro ya estaba corriendo, le dijo que lo que llevaba marcado ella no se lo iba a pagar, ya que él no había hecho lo correcto. Por esta razón, el muy hijo de puta empujó la silla de ruedas para fuera del coche, dejándola así a ella en la calle.
Todo esto lo supe la noche de ayer, ya que cogí un taxi para ir a mi casa y el taxista y otros cuantos más iban hablando por la radio de ese tema. Así, de momento sabemos que se trata del taxista número 43, y entre los compañeros se referían a él por la emisora como Paco. Por favor, corred la voz cuanto podáis, pues este hombre no puede quedarse impune ante tan nefasto comportamiento. La interesada, por su parte, va a denunciar,pero, de todas formas, yo lo escribo aquí para que todo el mundo sepa cómo se las gasta este animal. Realmente, estaría muy bien si al final le quitaran la licencia.